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EL ENCUENTRO ( LA CAFETERÍA)

Hoy el despertador sono más temprano
de lo habitual. Eran las 7 y aún la oscuridad cubría el horizonte.
Nervioso me levanté y de camino a la ducha ya mi falo estaba en nuestra cita.
En la ducha intenté relajarme, a mi memoria venía esa vestido marrón con motivos blancos forales, dejando en su cuello ver un canalillo que enojaba mis deseos.
Esa mirada juguetona junto con esas manos suaves y delicadas, hacían que la ducha se
convirtiera en un homenaje a tu sexo.
No quise afeitarme hoy por que se de tu atracción por las barbas de unos días y también fue de agradecer pues lo odio.
Desayunar apenas pude, bebí el zumo de las naranjas recién comijas del naranjo de fuera.
El café quedo a la mitad y las tostadas, para el perro.
Anduve yo casi una hora buscando la combinación perfecta entre pantalón y parte de arriba.
Al final me decidí por unos vaqueros una camisa blanca y mi cazadora motera.
Baje al garaje por las escaleras me crucé
con el matrimonio del cuarto, ella como siempre me brindó una sonrisa grande el un seco buenos días y mirada asesina.
Sin saber las noches que a su mujer posei mientras su turno de noche lo tenía lejos.
Cojo la moto y enfile la gran avenida, plagada de coches y motos como cada mañana.
No tenía prisa por lo que conduje disfrutando de la gente, de las calles repletas ya.
Gente con prisas camino a trabajos de mierda.
Me iba acercando a la cafetería donde habíamos quedado,
Sabía muy bien donde estaba la cafetería y por eso decidí ir en moto, menos problemas para
aparcar.
Además se que la gusta montar en moto.
Entre, un vistazo rápido hizo ver una mesa vacía al lado de la ventana, ventana que daba
al jardín trasero donde había una terraza.
Ahí estaríamos tranquilos, sin miradas fugaces
ni observatorias, ideal para nuestra intimidad.
Pedí al camarero un Martini blanco con unas gotas de Ginebra y un chorrito de zumo de limón, natural.
Mientras ojeaba el periódico leía un artículo de Jordi Evole sobre el independentismo.
Absorto está yo en su ilustrativo escrito que no te vi llegar, note tus manos en mis hombros y un susurro en mi oído, ” hola cielo”.
Un latigazo recorrió mi espalda, mi pene choco frontalmente contra los botones del pantalón.
Me levanté, te abrace y bese en la comisura de tus labios, a tu oído te dije ” has tardado una vida”.
Te aparte la silla y te invite a sentarte, cerquita de mi, pedimos al camarero un agua con hielo.
Una vez que lo trajo y sin intrusos nos esmeramos en mirarnos y acariciar nuestros rostros.
Hablamos de aventuras y locuras.
Nos susurramos deseos y relajamos nuestros nervios.
Mi mano acariciaba tus muslos por debajo del vestido, esperaba con calma notar tu textil húmedo, ese textil que no encontré.
Sorprendentemente me regalaste así de improvisto tu sexo sin que entre el y mi mano nada impidiera un contacto pleno.
Acaricie tus labios, note tu humedad, delinear su contorno, dibujar un mapa perfecto de sus
curvas, sus pliegues, su cueva al infierno.
Por ella mis dedos empezaron a entrar, jugueteando entre salir o entrar tu rostro reflejaba placer, excitación.
Te mordidas la comisura de tu labio y yo te mordía también.
Tu mano busco mi miembro, notabas su erección, desabrocharse con brio los botones
Y tu mano apresó con fuerza mi falo.
Movimientos ascendentes y descendentes acompañaban tu mano con mis dedos.
Nuestro baile nos excito y sin esperarlo un gemido salió de tu boca.
Nadie miro, estaban colgados con la tv y la derrota del Madrid.
Mejor, nos miramos al unísono y a ambos dejamos nuestras manos libres, levantamos nuestra lujuria y hacia el servicio nos dirigimos.
Cerramos la puerta, te subo encima de la taza del water, levantó el vestido y a mi merced queda la hermosa visión de tu sexo húmedo, bello, como a mi me gusta sin rasurar entero pero perfilado perfectamente sexy.
Acerco mi boca y chupo cada milímetro de el cada pliegue lo paso con mi lengua, agarro tu culo y contra mi rostro aprieto tu clítoris.
Ese aroma a sexo que me excita, busco tu interior con mi lengua penetró profundo en él.
No puedes con tu excitación tus manos aprietan mi cabeza contra ti.
Sobre tus tacones en cuclillas sacas mi miembro y a tu boca llevas, mamas y subcionas con frenesí todo èl en tu boca y yo tiemblo de placer.
Tu boca busca otros objetivos y captura mis genitales,dios que subidón de adrenalina.
Nuestra excitación desborda te apoyo contra la puerta alzó tu pierna y la apollo en el Walter.
Tu sexo se habré a mi falo, penetró con delicadeza busco por tu escote tus senos, los encuentro y empiezo a masajear tus pezones erectos son poseídos por mis dedos mientras las envestidas se hacen más fuertes.
Deslizó mi mano a tu sexo acompañando mi falo acarició tu sexo buscando más excitación.
Se empapan con tu líquido cálido ese que me dice que estás apunto de correrte.
Buscan mis dedos tu boca, besas mis dedos empapados de ti los saboreas, no hace falta mucho más para conseguir que nos corramos al unísono, nuestros gemidos los tapamos con besos.
Acarició y beso tu espalda y busco tu boca.
Te beso te miro y en tu mirada veo Libertad.

FIN PRIMERA PARTE

© Angel Bruno

26/01/2018

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